Ortografía y gramática: la parte que elimina sin avisar
No suman un solo punto a tu nota, ocupan los primeros minutos del examen y con seis errores te dejan fuera del proceso. Cada año se queda gente por aquí con el temario bien estudiado. Así se prepara.
Por Academia ProLince · Actualizado el

Hay una forma especialmente amarga de suspender esta oposición: llegar con los 25 temas trabajados, sentarte, y quedar excluido en los primeros veinte minutos por haber marcado mal seis palabras.
Pasa todos los años. Y pasa porque casi nadie estudia esta parte.
Qué se pide exactamente
Son dos ejercicios, los dos calificados apto o no apto:
- Ortografía: cinco frases, con cuatro palabras o expresiones subrayadas en cada una. Veinte decisiones.
- Gramática: veinte frases o expresiones, de las que hay que señalar las que no son correctas.
En ambos casos, seis o más respuestas erróneas suponen quedar excluido del proceso selectivo. No es una penalización sobre la nota: es la puerta de salida.
Y no dan puntos. Superarlas no te acerca a la plaza; fallarlas te aleja de ella definitivamente. Es el peor reparto de riesgo del examen y por eso merece semanas de trabajo, aunque sean semanas de quince minutos.
Por qué se falla si sabes escribir
Porque escribir bien y detectar errores ajenos a contrarreloj no son la misma habilidad.
Cuando escribes, eliges las palabras que dominas y esquivas las dudosas sin darte cuenta. Aquí no eliges nada: te ponen delante la palabra incómoda, subrayada, con una alternativa razonable al lado, y tienes segundos para decidir.
A eso se añaden tres circunstancias del día:
- Es lo primero del examen, con los nervios en su punto más alto.
- El corrector automático lleva años resolviéndote estas dudas. En el examen no está.
- Las trampas son las de siempre: tildes diacríticas, palabras que se escriben juntas o separadas, extranjerismos, plurales raros, be y uve en verbos poco frecuentes, concordancias largas donde el sujeto queda lejos del verbo.
La rutina que funciona
Quince minutos, tres o cuatro días por semana, desde el principio de la preparación. No más. Esta parte se gana por acumulación, no por atracones.
1. Trabaja con listas de errores frecuentes, no con la gramática entera. El examen se mueve por un terreno bastante estable: tildes diacríticas (tú/tu, él/el, sí/si, más/mas, aún/aun), porque / por qué / porqué / por que, sino / si no, haber / a ver, echo / hecho, ahí / hay / ay, sobre todo / sobretodo, asimismo / así mismo.
2. Apunta tus fallos en una lista propia. No la de internet: la tuya. Cada error que cometes se anota literal, con la frase. Al cabo de un mes verás que repites siempre los mismos cinco o seis. Ahí está tu examen.
3. Lee en voz alta las frases dudosas. En gramática, muchos errores son de concordancia o de régimen preposicional (bajo mi punto de vista, en base a, deber de frente a deber). Al oírlos chirrían; al leerlos en silencio, no.
4. Practica con tiempo medido. Veinte decisiones en pocos minutos. Si entrenas siempre sin reloj, el día del examen la velocidad te va a sorprender.
5. Entrena la duda. Cuando no lo tengas claro, ten decidido de antemano qué haces. Aquí no hay penalización por error como en el test, pero sí un tope de seis: gestionar bien las cuatro o cinco que no sabes es exactamente lo que separa el apto del no apto.
Un aviso sobre el resto del examen
La ortografía no se acaba en su ejercicio. Las cien preguntas de temario están redactadas con cuidado y muchas se fallan por leer mal un no, un salvo o un excepto. Entrenar la lectura precisa aquí te devuelve puntos allí.
Dónde encaja esto en tu semana
Cuatro sesiones de quince minutos es una hora a la semana. Comparado con lo que cuesta un tema jurídico, no es nada; comparado con el riesgo que cubre, es la hora mejor invertida de tu preparación.
En el curso de acceso a la Guardia Civil estas preguntas están dentro de los tests y de los simulacros, con el mismo formato del examen. Y si quieres ver cómo encaja esta parte en el conjunto, está en así es el examen por dentro.
- ortografía
- gramática
- examen
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